Ambientada pensando en el clásico Dinner Neoyorquino y con un estilo cosmopolita, Rocco’s nos trae las más exquisitas Pizzas Artesanales a la Piedra con una propuesta escénica diferente a lo que habíamos visto hasta ahora. Una cuidada ambientación en que predominan los colores negro y rojo, con un estilo minimalista hacen de esta propuesta una experiencia que desde el ingreso nos transporta en el tiempo y espacio a un clásico de la Gran Manzana. La propuesta también considera en todos sus formatos la preparación de las pizzas a la vista de los clientes en una vitrina especialmente diseñada para que esta actividad sea parte de la Experiencia Rocco’s.
Actualmente con 2 restaurantes (y otros 2 en proyecto para este año), uno en formato Restaurant, en Cine Hoyts La Reina, y otro en formato Express en Av. Providencia 2222 al llegar a Nueva de Lyon, la calidad de sus productos y su excelente atención son la carta de presentación de este nuevo concepto de Restaurant de Pizzas que pretende ir mucho más allá, buscando que sus invitados vivan experiencias inolvidables y recomendables, a través de actividades y sorpresas permanentes. Ya tienen implementadas varias actividades como el; Pizza&Wine, en que el vino es por cortesía del restaurant todos los martes desde las 19:00 hrs. en Rocco’s La Reina (Cine Hoyts La Reina), Concursos de Fotos de New York, Promociones en conjunto con Cine Hoyts, Celebración de Cumpleaños de adultos e infantiles, Almuerzos Familiares, etc. son algunas de las propuestas a través de las cuales este nuevo concepto de restaurant busca transformarse en el lugar de encuentro del barrio en que está inserto.
Otra entretenida y conveniente innovación es la venta de pizzas por “slice” (trozos) y para llevar al “paso”. No olvidar el Servicio de Delivery, para disfrutar de las más ricas pizzas artesanales en casa u oficina.
Sin duda un aporte a nuestra oferta gastronómica Santiaguina, sobre todo en estos tiempos en que la relación calidad – precio es muy bien valorada.
La Historia de Rocco’s


Rocco, un oriundo de Nápoles, decide emigrar a América en busca de nuevas oportunidades a principios del siglo XX.
Primero se va solo y se establece en la ciudad de Nueva York, donde comienza a trabajar. Luego de un par de años logra reunir dinero suficiente para traer a su familia junto a él (decía: “el” sin acento), lo que permite que se venga su mujer María y sus dos hijos. Con la llegada de la familia a Nueva York Rocco comienza una nueva vida y con el espíritu emprendedor que corre por sus venas decide abrir un pequeño boliche para servir raciones de comida a la gran cantidad de obreros que en esos momentos construían los rascacielos de la ciudad. La buena mano de María en la cocina y la técnica artesanal de Rocco hicieron famoso al boliche, que ya no sólo era visitado por los obreros de la construcción si no también empezaron a llegar los artistas de la zona y los gerentes.

Así pasaron los años, buenos y malos, pero Rocco con su trabajo de artesano mantuvo la tradición italiana y se transformó en un icono de la ciudad, transformando su boliche en un destino obligado para todo amante de la buena pizza. La gente amaba a Rocco, era un buen vecino, ayudaba al equipo de baseball del barrio y siempre le extendía la mano a quién la necesitaba, pero Rocco también era duro y no le venían con cosas.
El hijo de Rocco creció con esos valores, y cuando tuvo que hacerse cargo del negocio familiar lo hizo con mucho orgullo. María, que luego sus nietos llamaron Nonna, siguió haciendo la salsa de tomates, la famosa Truly Home Made Tomato Sauce, y buscando los mejores quesos de la zona que caracterizaban el sabor de Rocco’s
